SUMMI
PONTIFICATUS
Esta encíclica escrita
por el papa Pio XI, es la muestra de
interés que se exhorta en la preocupación por la viña del señor con todos sus
dificultades y cadencias, que no son mas que una zancadilla del demonio para
alejar del señor a todos los redimidos, a toda la asamblea santa que en virtud del bautismo han sido lavados con la
“vestidura de la incorruptibilidad”.
La carta encíclica hace
saltar a la vista la inspiración de Dios
para el sumo pontífice hacer frente a un
tiempo tan atormentado por tan innumerables problemáticas de tipo social,
político, económico; hechos que se conjugan entre si contra la fe; no desde la
esencia vital que estos en la sociedad
han cumplido, sino desde la cizaña que el hombre les ha inculcado y por la cual
ha dejado envenenar el corazón , generando así dificultades de tipo moral y religioso que hacen falsear al ser humano
generándole un vacío, que desde todos los ámbitos atentan contra la dimensión
del hombre como ser integral, y que para
la misión que la iglesia cumple por mandato de su divino fundador, se torna en
una arma punzante directa al corazón de la grey que a tiempos difíciles y hostiles para la divina
institución hace tambalear las bases, que a pleno siglo XX año en el cual se escribió esta encíclica es de
carente fundamento en comparación con los prodigios obrados por Dios a lo largo
de la historia de la humanidad y de su fidelidad, demostrando que Él es siempre
fiel a todos. Todo se pervierte, según el sabio estudio que hace el sumo
pontífice; por la corrosión que el hombre de pleno siglo XX que ha caído en el
error de las masas queriendo en la estancia de la historia sacar al Señor de todos los ámbitos de su vida, sin tomar
consideración que gracias a la fe en Dios los diversos pueblos y culturas han
establecido su vida digna y tranquila y que el hombre sin Dios pierde su
dignidad y por completo su sentido existencial. Aunque el hombre ha sido
influenciado por la clase dirigente contemporánea y por una opción de vida
atractiva lejos de la fe en Cristo, el papa quiere aplicar las virtudes evangélicas,
en primer lugar cumpliendo el mandato del Divino Fundador del rebaño de ser
anunciadores de la verdad a tiempo y a destiempo; siendo así para la vida del
mundo de hoy algo tocante en las actitudes que de por si y por la naturaleza
del ministerio que cumple el papa en la iglesia
de defender el rebaño de
todas las fieras y abismos de
perversión, y en segundo lugar se asume una postura a seguir en virtud del
evangelio del Señor; de condenar al pecado mas no al pecador proponiendo la
salvación y el camino eterno a incluso todos los que han sembrado loa cizaña
que ahoga el fruto de la fe.
La carta encíclica no
solo cumple el deber del evangelizar de acuerdo a las circunstancias de vida
que se viven, sino de intentar mostrar un horizonte claro que delinee el origen
y principio fundamental en aspectos más que todo de vida moral, la encíclica
gira en torno a una idea central de “recobrar la conciencia” de toda la familia
de cristianos y principalmente de la
familia como núcleo de la sociedad que ha sido la más atormentada, siendo
considerada un fin lucrativo objeto y percepción que desde el estado se ha dado
de interés económico, que en realidad
para la época casi era “ dios estado”, imponiendo
casi a fuerza de sangre el tormento a las almas que son de Dios y que por demás
según el derecho se los humanos tienen el derecho a ser libres y vivir su vida
en libertad de religión o de profesión de fe en una sociedad que a menudo quiere obtener el control sobre las
mentes en una mentalidad de simios a control remoto que no es más que el
retroceso hacia el abismo e ignorancia, que conlleva a dirigir la sociedad ya contagiada a otros tipos de males, como la
discriminación racial y desde la misma perspectiva una moral relajada siempre tendiendo al objetivo principal de querer
obtener el totalitarismo.
La carta encíclica del
sumo pontífice es una predicción clara a
los problemas que han aquejado al mundo durante mas de 60 años, lo que increíblemente ya se
señala por el papa en la carta
encíclica, se vive aun mas en el lapso del año 1939 hasta nuestra era contaminada con dichos males en algunas
naciones, que
rechazando el mensaje salvador de Dios por medio de la inspiración
divina que movió a escribir dicha
encíclica, se unde en aun mas en sus
propias turbulencias que lastimosamente terminan por hacer padecer aun mas a
los hermanos de las clases menos
favorecidas, por estas razones ya mencionadas, se derivan
muchas mas que aquejan y convierten
prácticamente en una cadena lo que
antes era un simple eslabón, se aumenta
en una larga y pesada cadena que lleva a
los ciudadanos a recurrir a un medio nada pacifico a reclamar sus propios
derechos desatándose lo que se menciona
en la encíclica como una especie de
revolución, que a la vez obliga a los estados a responder de una forma cruel y tirana.
En cuanto al gran auge
de guerras que se vivió por aquella época, giraban también varias
razones detrás del telón que ya habían sido advertidas por las condiciones y la competencia que se
libraba entre algunas naciones para acumular aun mas sus bienes materiales, y lo que intento el papa Pio XI, con la
carta encíclica de erradicar la
cizaña a tiempo se
convierte entonces en un proyecto frustrado que los mismos hombres de
oídos sordos quisieron ignorar dándole cabida libre a los desenfrenos y a la
carrera armamentista que termino por auto destruirlos. No solo lo económico
acabo por degenerar aun mas la sociedad, sino también el odio y xenofobia por otras razas, viéndose la gran
división a causa de la cizaña que
ya ha ahogado la cosecha que el mismo Jesús quiso recoger, así convirtiéndose
impresionantemente el trigo en cizaña y simplemente porque los del régimen
tirano los llevaron a la perdición, pero
aun mas sobre estos recaen las palabras del santo evangelio al hacer pervertir
a los mas indefensos de la sociedad a quien Cristo quizo proteger aun mas dictándoles la sentencia “ay de los que escandalizan
a estos pequeños, mas les valdría ponerse una roca de molino al cuello y echarse a al mar”, y
efectivamente se echaron al mar de la muerte y de la sangre que corrió por
aquellos campos de concentración.
Es de reconocer que la
encíclica en todos los aspectos, demuestra la palabra firme de la valentía del
papa, algo que hace de la iglesia “LA SALVACION
DEL MUNDO”
PAPA QUE LA ESCRIBIO: Pio XII, en el año primero
de su pontificado.
TITULO DE LA ENCICLICA
EN LATIN: Summi Pontificatus.
TITULO DE LA ENCICLICA
EN ESPAÑOL: Sumo pontificado.
FECHA EN LA CUAL
SE ESCRIBIO Y PUBLICO: 20 de octubre de 1939.
MOTIVACION DE
LA ENCICLICA: La motivación del
Sumo pontífice a escribir esta encíclica, es la situación agobiante que
vivía el mundo, entre ellas la situación de la segunda guerra mundial. La
crisis moral y profundamente espiritual de un mundo que se estaba extraviando en la antigua paganidad, luchando solo por lo terrenal.
TIPO DE DOCUMENTO:
Carta encíclica.
CAPITULOS DE LA
ENCICLICA:
Ø El agnosticismo moral y religioso.
Ø Dos errores capitales en el orden político.
Ø El
Estado y el orden internacional.
Ø La
reeducación religiosa y espiritual de los pueblos
Ø El
azote de la guerra mundial.
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